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Accidentes de tráfico laborales en España: datos, costes y cómo prevenirlos

  • estudiosautomocion
  • 24 jun
  • 4 min de lectura
Accidente laboral de tráfico

Los accidentes de tráfico son, hoy, el riesgo laboral con mayor impacto en la mortalidad de los trabajadores en España. No se trata solo de un problema de tráfico general: es un problema de gestión empresarial de la seguridad vial, con consecuencias legales, económicas y humanas directas para las compañías.


Tipos de accidente de tráfico laboral

La normativa española distingue dos tipos de accidente laboral de tráfico (ALT):

  • Accidente en misión (en jornada de trabajo): ocurre mientras el trabajador se desplaza como parte de su actividad laboral (visitas a clientes, reparto, transporte de mercancías, desplazamientos entre centros, etc.).

  • Accidente in itinere: se produce en el trayecto habitual entre el domicilio y el centro de trabajo, o viceversa.

Según el INSST, se considera accidente de tráfico laboral cuando el siniestro se produce en vías o terrenos objeto de la legislación sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, ya sean vías públicas urbanas o interurbanas. Esta distinción es clave porque determina la responsabilidad preventiva de la empresa: en los accidentes en misión, la obligación de formación y prevención recae directamente en la organización a través de los cursos de conducción segura y eficiente.


Datos del INSST sobre accidentes de tráfico laborales

Los datos del informe "Accidentes laborales de tráfico. Datos 2024" del INSST son contundentes:

  • En 2024 se registraron 76.327 accidentes laborales de tráfico (ALT), un 11,8% del total de accidentes de trabajo en España.

  • El 60,3% de los ALT ocurrieron a hombres y el 39,7% a mujeres.

  • Fallecieron 239 personas por ALT (204 hombres y 35 mujeres), lo que supone un 28,8% del total de accidentes mortales de trabajo.

  • De los ALT, 21.334 ocurrieron en jornada de trabajo (con 96 hombres y 8 mujeres fallecidos) y 54.993 fueron in itinere (108 hombres y 27 mujeres fallecidos).

El dato más relevante para cualquier empresa es este: a mayor gravedad del accidente, mayor es el peso del componente "tráfico". Los ALT representan el 21,8% y el 26,7% de los accidentes graves (hombres y mujeres respectivamente), y en los accidentes mortales estos porcentajes ascienden al 26,8% en hombres y al 50% en mujeres. Es decir: cuando un accidente laboral es grave o mortal, hay muchas probabilidades de que sea de tráfico.

Además, la forma de accidente in itinere más frecuente son precisamente los accidentes de tráfico (60,6% del total).


Coste real para las empresas

Un accidente de tráfico laboral no es solo una cifra estadística: tiene un impacto económico directo y medible sobre la empresa.

  • Días de baja: cada accidente en misión genera baja médica, con la consiguiente pérdida de productividad y necesidad de sustitución del trabajador, además del coste de la cotización a cargo de la empresa durante ese periodo.

  • Reparación o pérdida del vehículo: los daños materiales al vehículo de empresa (o al del trabajador si usa el suyo en misión) implican costes de reparación, franquicias del seguro y, en los casos más graves, la pérdida total del bien.

  • Incremento de primas de seguro: la siniestralidad repetida encarece las pólizas de flota en las renovaciones sucesivas.

  • Sanciones y responsabilidad: si se demuestra que la empresa incumplió su deber de prevención (formación, mantenimiento del vehículo, organización de las rutas, horarios excesivos), puede enfrentarse a sanciones de la Inspección de Trabajo y a recargos de prestaciones por falta de medidas de seguridad.

  • Costes indirectos: sustitución y formación de personal, pérdida de negocio o de clientes por incumplimiento de plazos, daño reputacional y afectación al clima laboral.

Este conjunto de costes convierte la prevención vial en una inversión, no en un gasto: cada euro destinado a formación reduce la probabilidad de un siniestro cuyo coste medio, sumando todos los factores, puede superar ampliamente el de cualquier programa formativo.


Riesgos más frecuentes

Entre los factores que más influyen en la siniestralidad vial laboral destacan:

  • Distracciones al volante (móvil, navegador, comunicaciones con la empresa).

  • Fatiga y somnolencia, especialmente en jornadas largas o desplazamientos tras turnos extensos.

  • Exceso de velocidad para cumplir plazos de entrega o citas.

  • Mal estado o mantenimiento deficiente del vehículo.

  • Condiciones meteorológicas adversas (lluvia, niebla, hielo).

  • Presión temporal y organización deficiente de rutas, que empuja a conducir de forma menos segura.

  • Falta de formación específica en conducción profesional y gestión del riesgo vial.


¿Qué puede hacer tu empresa hoy?

La buena noticia es que la mayoría de estos riesgos son evitables con una política activa de seguridad vial laboral. Las acciones con mayor impacto inmediato son:

  1. Evaluar el riesgo vial de los puestos que implican desplazamientos (en misión e in itinere).

  2. Formar a los conductores en conducción segura y eficiente, anticipación de riesgos y gestión de la fatiga.

  3. Establecer políticas de movilidad: rutas, horarios realistas y protocolos ante condiciones adversas.

  4. Mantener la flota con revisiones periódicas y control documental.

  5. Medir y hacer seguimiento de la siniestralidad vial como un KPI más de PRL.

En Champions for Safety te ayudamos a implementar esta estrategia de principio a fin. Nuestro curso de seguridad vial laboral está diseñado específicamente para reducir la siniestralidad vial de tu plantilla, cumplir con la normativa de prevención y proteger a tu empresa frente a los costes —económicos y humanos— de un accidente de tráfico laboral.


Bibliografía

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